Historia
Los lugares de Acedo, Asarta, Mendaza y Ubago pertenecieron hasta 1846 al valle de la Berrueza. Ese año el valle se disgregó en seis ayuntamientos, que luego se volvieron a reajustar.
Mendaza, la capital del municipio, conserva en su parte alta un yacimiento arqueológico de la Edad del Hierro. Las primeras noticias documentales sobre la localidad datan de 1835 y se refieren a la pecha que sus vecinos pagaban a la corona. Algo después, el rey perdonó durante diez años la mitad de la pecha que recibía de Mendaza para compensar la disminución de la población de la localidad: azotada por la peste y las guerras, al parecer su número de habitantes cayó de 100 a 10. La localidad, a la que se deportó buena parte de la población judía y árabe de Navarra antes de su expulsión en 1489, pasó a manos de los Sarasa en 1477 y después fue propiedad de los Medrano. Aquí tuvo lugar, el 12 de diciembre de 1834, la Batalla de Mendaza. En ella, durante la I Guerra Carlista, el general isabelino Fernández de Córdova derrotó a Zumalacárregui y lo obligó a huir.
Acedo aparece en la documentación medieval unida a efectos fiscales con Asarta y Vilamera, y en 1238 Teobaldo I las vinculó al patrimonio de la corona como villas de realengo. Tres siglos después, en 1534, la localidad sufrió una condena de la Cámara de Comptos y el Consejo Real por la que debía pagar un quinto de los puercos que pastaban en Urbasa. En 1846, como consecuencia de la reforma administrativa, Acedo pasó a constituir ayuntamiento propio para después integrarse en Mendaza.
Las inmediaciones de Asarta, cuyas rentas fueron donadas en 1511 al mariscal Pedro de Navarra por Catalina y Juan III, fueron escenario en 1833 de la primera batalla formal de las guerras carlistas. Ubago, por su parte, fue también lugar de señorío realengo, y Teobaldo I lo vinculó a perpetuidad a la Corona en 1236. En 1511 los reyes Catalina y Juan III concedieron sus rentas al mariscal Pedro de Navarra.